Adrià Gilabert
Psicólogo
Adrià Gilabert
Psicòleg

Enfermedades crónicas

Enfermedades crónicas

La experiencia de enfrentar una enfermedad crónica puede ser emocionalmente desafiante para muchas personas. Algunas enfermedades pueden conllevar cambios significativos en la vida de quienes las padecen, afectando diversas áreas vitales.

El malestar emocional asociado a esta situación y a los cambios y pérdidas que se pueden experimentar, puede manifestarse de diversas maneras y afectar de manera diferente a cada persona.Es habitual experimentar sentimientos de duelo por la pérdida del estado de salud anterior y las limitaciones experimentadas.

Algunas de las emociones más comunes que pueden surgir son el miedo, la ansiedad, la tristeza, la frustración y la sensación de impotencia.

En la terapia psicológica, acompañamos a la persona para afrontar y elaborar los cambios y pérdidas experimentados debido a la enfermedad, fomentando una mejor adaptación a la nueva realidad y trabajando pautas y estrategias para abordar el malestar emocional y mejorar el bienestar psicológico.

Evaluación: En terapia, comenzamos con una evaluación completa para comprender la situación que experimenta la persona, la enfermedad que padece y todos los cambios que ha comportado en su vida. Esta comprensión es fundamental, tanto para conocer a la persona con la que trabajamos como para entender todas las áreas y dimensiones afectadas debido a la enfermedad.

Apoyo emocional: Se fomenta la expresión emocional de la persona. La validación de sentimientos es esencial para que la persona se sienta comprendida y aceptada en su proceso personal. La terapia proporciona un espacio seguro para que el paciente procese sus emociones y sentimientos relacionados con el cambio en su salud. Se exploran todos los aspectos que generan un mayor sufrimiento y las pérdidas y limitaciones percibidas.

Recursos para disminuir la ansiedad y el estrés: Las técnicas de relajación, la meditación y la respiración profunda pueden ser útiles para reducir los niveles de ansiedad y estrés.

Fomentar la resiliencia: Ayudar a los pacientes a desarrollar habilidades de resiliencia y adaptación para enfrentar los desafíos continuados de la enfermedad.

Establecer metas realistas: Trabajar con el paciente para establecer metas realistas y adaptadas a sus capacidades y circunstancias puede ayudar a recuperar el sentido de control sobre su vida.

Aprendizaje de estrategias de manejo del dolor: Si la enfermedad implica dolor crónico, se pueden enseñar técnicas para gestionarlo de de la mejor forma posible.

Promoción de la calidad de vida: Ayudar a los pacientes a identificar sus pasiones e intereses y a encontrar maneras de incorporarlos a su vida a pesar de la enfermedad. De esta forma se fomenta la motivación y activación de la persona, mejorando el estado de ánimo y estimulando la vida personal.

Las enfermedades pueden conllevar un gran sufrimiento emocional, la pérdida de salud, así como los cambios que se experimentan a nivel vital generan una gran afectación psicológica y requieren tiempo, comprensión y esfuerzo para lograr una adecuada adaptación a esta situación.